Seguridad y Rescate

 

Nudo Silla de Bombero, conocido también como nudo de silla o fireman’s chair knot. Es un nudo especial de rescate cuya característica principal es la formación de dos lazos independientes, ajustables y posteriormente bloqueables, diseñados para sostener el cuerpo humano de manera relativamente segura en operaciones de izado o descenso.

El nudo se basa en un arreglo semejante al llamado nudo de esposas, sobre el cual se forman dos lazos. Cada uno de estos lazos se asegura mediante medios cotes simples que cumplen la función de bloqueo una vez que se aplica tensión. Mientras estos cotes no han sido cargados, los lazos pueden ajustarse libremente; una vez tensados, el sistema se estabiliza y mantiene la forma, evitando que los lazos se deslicen de manera accidental. Este comportamiento lo distingue de otros nudos de doble lazo, ya que combina ajuste previo con fijación posterior mediante fricción y dirección de carga.

Históricamente, el nudo fue introducido en 1876 por Eyre Massey-Shaw, jefe del cuerpo de bomberos en la época victoriana.
Su desarrollo respondió a la necesidad de contar con un método relativamente rápido y eficaz para evacuar personas desde alturas cuando no existían arneses técnicos ni sistemas modernos de rescate. En su contexto original, representó un avance importante dentro de las técnicas de salvamento urbano.

En su uso clásico, el nudo se realiza preferentemente a la mitad de la cuerda, de modo que los extremos libres queden disponibles para controlar el ascenso o descenso de la persona rescatada. Uno de los lazos se coloca alrededor del torso, pasando por el pecho y debajo de los brazos, mientras que el segundo lazo se posiciona bajo las piernas, generalmente por debajo de las rodillas. Esta disposición distribuye el peso del cuerpo entre dos puntos principales de apoyo, reduciendo la presión localizada y aumentando la estabilidad del conjunto. Cuando el nudo está correctamente ajustado, puede llegar a restringir el movimiento del cuerpo incluso si la persona se encuentra inconsciente, lo cual era una ventaja significativa en rescates de emergencia. Nudo Simple La seguridad del nudo depende de la correcta colocación de los lazos y de la tensión aplicada sobre los medios cotes que los bloquean. La carga actúa principalmente en dirección longitudinal sobre la cuerda principal, mientras que los lazos trabajan en tensión cerrada alrededor del cuerpo. La fricción generada por los cotes simples impide el deslizamiento una vez que el sistema está cargado, pero este mismo principio implica que el nudo no está pensado para ajustes bajo carga ni para movimientos bruscos continuos.

Es importante entender que el nudo silla de bombero no es un arnés técnico moderno, sino un arnés improvisado.
Su uso se justifica únicamente cuando no se dispone de equipos especializados de rescate en alturas.
Por esta razón, hoy en día rara vez es empleado por equipos profesionales, que cuentan con arneses certificados, cuerdas dinámicas y sistemas redundantes de seguridad.

En comparación con otros nudos de rescate, como el as de guía doble, el nudo silla de bombero ofrece una utilidad semejante, pero lo aventaja en rapidez y facilidad de ejecución, especialmente cuando se domina la técnica. Nudo Simple

EL Nudo de Mariposa, conocido en español también como nudo de línea o mariposa alpina, es un nudo diseñado para formar un lazo fijo en el seno de la cuerda, es decir, en un punto intermedio, sin necesidad de utilizar ninguno de los cabos.
Esta característica lo convierte en una herramienta especialmente valiosa cuando se trabaja con cuerdas largas, ancladas o ya cargadas, donde acceder a los extremos no es práctico o posible.

El nudo se forma utilizando una porción de la cuerda que se pliega para crear un seno, sobre el cual se construye el nudo. El resultado es un lazo perfectamente definido, simétrico y estable, que emerge perpendicularmente al eje principal de la cuerda.
Esta simetría no solo facilita la inspección visual del nudo, sino que también contribuye a su excelente comportamiento mecánico bajo carga. A diferencia de otros nudos, el nudo de mariposa soporta de manera eficaz cargas multidireccionales, tanto longitudinales como transversales, sin deformarse ni deslizarse, lo que explica su amplio uso en montañismo, rescate, trabajos en altura y aplicaciones técnicas.

Uno de los atributos más apreciados del nudo de mariposa es su facilidad para desatarse incluso después de haber sido sometido a cargas elevadas. Esto se logra gracias a su estructura interna, que no se bloquea de forma agresiva.
En la práctica, basta con “doblar las alas” del nudo para liberar la tensión interna y permitir que el nudo se afloje, una ventaja significativa frente a otros nudos que tienden a atascarse bajo carga prolongada.

En cuanto a su origen histórico, la referencia más antigua conocida aparece en 1914 en la obra Rope and its Uses de A. A. Burger, publicada como parte de un boletín de lo que hoy es la Universidad Estatal de Iowa. Burger se refirió a este nudo como el Rider Loop o Jinete de Línea, señalando que era utilizado con frecuencia por trabajadores encargados del tendido y mantenimiento de líneas telefónicas. Ya en ese momento se destacaba su seguridad y su capacidad para resistir tensión aplicada desde diferentes direcciones, cualidades esenciales para trabajos suspendidos.

Posteriormente, la comunidad alpina aportó una narrativa diferente sobre su desarrollo. La Asociación de Nudos de Montaña sitúa su origen moderno en un artículo publicado en 1928 en el Alpine Journal por C. E. I. Wright y J. E. Magowan.
En este texto, los autores afirman haber desarrollado el nudo de manera independiente mientras buscaban mejorar la limitada selección de nudos disponibles para los escaladores de la época. El nombre “mariposa” fue elegido por el parecidomdel nudo terminado con la silueta de una mariposa. En la segunda parte del artículo, los autores expresan su inconformidad con el uso del término “lazo”, ya que el nudo no colapsa ni se corre bajo carga, razón por la cual preferían llamarlo Vuelta de Mariposa o simplemente Mariposa. Cuando Clifford W. Ashley incluyó este nudo en su obra The Ashley Book of Knots en 1944, lo registró bajo el nombre de Lineman’s Loop o Lazo del Liniero, atribuyendo su primera publicación a J. M. Drew, aunque sin proporcionar una referencia concreta que respaldara dicha atribución.
Esta dualidad de nombres y orígenes refleja cómo el nudo fue redescubierto y adoptado de manera paralela en distintos contextos técnicos, desde el trabajo en líneas hasta el montañismo.

También se puede improvisar una escalera utilizando este nudo de manera consecutiva para usarlos como escalones. Nudo Simple

El Nudo Fugitivo, conocido también en español como nudo de liberación rápida y nudo del salteador de caminos, es un nudo temporal diseñado para asegurar una línea de carga que posteriormente debe recuperarse con rapidez.
Su característica principal es que puede desatarse tirando de un chicote de liberación, incluso cuando el sistema se encuentra bajo cierta tensión, y además puede realizarse en el seno de la cuerda sin necesidad de trabajar con los extremos.

Funcionalmente, el nudo fugitivo se emplea como un anclaje provisional alrededor de un poste, barra, tubo, rama u objeto similar, cuando se requiere una sujeción momentánea y una liberación inmediata.

El nombre Highwayman fue popularizado en 1947 por Cyrus L. Day, quien relató que, según Hal McKail, el nudo se atribuía tradicionalmente al famoso bandolero inglés del siglo XVIII Dick Turpin.
La leyenda sostiene que los ladrones lo utilizaban para amarrar sus caballos de forma que pudieran huir con rapidez en caso de peligro. No obstante, el propio Day, en su obra, recomendó el nudo principalmente como un recurso práctico para la navegación en solitario, más que como una técnica histórica de forajidos.

Esta asociación romántica con los ladrones ha sido cuestionada por expertos modernos en nudos. Geoffrey Budworth, una de las autoridades contemporáneas más reconocidas en la materia, señaló que no existe evidencia histórica que respalde la reputación del nudo como un sistema de escape rápido utilizado por ladrones a caballo. De este modo, el nombre ha perdurado más por tradición y narrativa popular que por documentación comprobada.

En cuanto a su formación, el nudo se construye creando primero un seno por detrás del poste o barra y un segundo seno por la parte frontal. El seno delantero se pasa a través del lazo formado por el seno trasero, reduciendo así el conjunto al tirar de la cuerda.
Finalmente, se introduce un pequeño tramo de cuerda, generalmente un chicote corto, dentro del lazo resultante y se vuelve a tensar.
De esta manera, el nudo queda asegurado sobre la línea de carga, pero preparado para liberarse con un simple tirón del extremo introducido como bloqueo. Mecánicamente, la sujeción depende de la fricción generada entre los senos y de la correcta orientación de las curvas alrededor del objeto.

Hasta que el nudo no se encuentra bien ajustado y “vestido”, su poder de sujeción es limitado.

Además, presenta una debilidad importante cuando se ata alrededor de objetos cuyo diámetro es considerablemente mayor que el de la cuerda. En estas condiciones, el nudo puede volcarse o colapsar, ya que la fuerza principal recae sobre una de las curvas, mientras que la otra permanece sin tensión efectiva, lo que facilita el deslizamiento y la falla del sistema.
Para mitigar estos problemas, se han desarrollado diversas mejoras y variantes. Una de las más sencillas consiste en repetir el segundo y tercer paso, creando un bloqueo doble en el que cada seno asegura al anterior. Esta solución aumenta la estabilidad, aunque requiere una mayor longitud de cuerda a ambos lados del anclaje.

Otra técnica consiste en girar cada seno antes de pasarlo por el siguiente, incrementando la fricción interna; sin embargo, esta variante dificulta el ajuste final del nudo. En su libro Outdoor Knots, Clyde Soles presenta una revisión propuesta por Dan Lehman, a la que denomina nudo antideslizante, destacándola como una evolución simple y eficaz del nudo fugitivo original. Nudo Simple

El Nudo Arnés de Hombre, conocido también en español como nudo de artillería y vuelta de arnés, es un nudo que se forma directamente sobre el cuerpo de la cuerda, utilizando un seno, sin necesidad de trabajar con los cabos. Su finalidad es crear un lazo intermedio que permita aplicar o recibir carga de manera rápida y provisional.

El nombre arnés de hombre y su variante histórica nudo de artillería provienen de usos prácticos ligados al trabajo y al transporte.
En el ámbito militar, se empleaba para facilitar el desplazamiento de piezas de artillería de campaña, permitiendo a los hombres engancharse a la cuerda y ayudar a mover los cañones hasta su posición. De forma similar, en contextos rurales y de tracción animal, el nudo se utilizaba como un arnés improvisado para ayudar a los caballos en terrenos difíciles, especialmente en pendientes pronunciadas o cuando quedaban atascados, de donde deriva directamente su denominación funcional.

El principal atractivo de este nudo es la rapidez con la que puede ejecutarse.
Permite generar un punto de carga casi instantáneo en cualquier tramo de la cuerda, lo que lo hizo popular en situaciones donde la velocidad era más importante que la seguridad absoluta. Sin embargo, esta misma simplicidad es también su mayor limitación. El lazo del nudo de arnés de hombre debe mantenerse constantemente bajo carga; si la tensión disminuye o se libera, el nudo tiende a deslizarse y a cerrarse, perdiendo su forma original y dejando de cumplir su función.

El nudo trabaja con fricción mínima y con una estructura poco estable.
La carga aplicada al lazo no se reparte de manera equilibrada, y el conjunto depende en gran medida de la tensión continua para conservar su geometría. Cuando se somete a tirones bruscos o a cambios repentinos de dirección en la carga, el nudo puede deformarse, voltearse o transformarse en un nudo corredizo, lo que representa un riesgo evidente si se utiliza en aplicaciones críticas.

Por estas razones, el nudo de arnés de hombre se considera claramente inferior a otros nudos modernos que cumplen funciones similares, como el nudo mariposa alpina. En consecuencia, este nudo solo debe utilizarse para trabajos ligeros o moderados, de carácter no crítico, donde un eventual deslizamiento no represente un peligro grave. Nudo Simple

Nudo Arnés de Hombre Doble, también conocido como arnés humano doble, arnés de artillería doble o vuelta doble de arnés, surge como una evolución directa del Arnés de Hombre simple, buscando mejorar su estabilidad y capacidad de carga sin perder la rapidez de ejecución que caracteriza a este tipo de nudos.

Este nudo se forma sobre el propio cuerpo de la cuerda, sin necesidad de cabos libres. A diferencia del Arnés de Hombre simple, aquí se añade una vuelta previa antes de pasar el firme por el lazo central.
Esta vuelta extra no es decorativa ni secundaria: su función es aumentar la fricción interna, estabilizar la geometría del nudo y reducir el riesgo de deformación cuando el lazo entra en carga.
Un error común al realizarlo es escatimar cuerda; este nudo requiere material suficiente para que las vueltas queden cercanas y bien asentadas. Si la vuelta queda demasiado alejada del lazo, se genera una elongación transversal que debilita el conjunto y compromete su comportamiento mecánico.

El Arnés de Hombre Doble trabaja principalmente por distribución de carga y aumento de fricción. La carga aplicada al lazo se reparte en dos zonas de contacto, lo que reduce la concentración de tensión en un solo punto. La vuelta adicional incrementa la superficie de roce entre las fibras, mejorando la resistencia al deslizamiento y ofreciendo mayor estabilidad frente a tirones bruscos. Bajo tensión constante, el nudo se comporta de manera más predecible que su versión simple, aunque sigue dependiendo de que el lazo permanezca cargado para conservar su forma. Nudo Simple Una variante práctica para su elaboración consiste en iniciar con una figura de ocho incompleta, sin pasar el cabo por el último cote. Este método facilita la comprensión visual del recorrido de la cuerda y permite un armado más intuitivo, especialmente en situaciones de instrucción o trabajo rápido. Nudo Simple

Frente al Arnés de Hombre simple, este nudo ofrece dos ventajas claras: mayor seguridad estructural y un comportamiento más estable en condiciones de humedad. Aunque no es un nudo específicamente “resistente al agua”, su forma se ve menos alterada cuando la cuerda está mojada o sumergida, ya que la fricción adicional compensa la pérdida de agarre entre fibras.

Aun así, es importante subrayar que este nudo sigue considerándose un arnés improvisado. No sustituye a nudos más seguros y estables como el nudo alpino de mariposa, ni a sistemas modernos de rescate o aseguramiento.
Su uso debe limitarse a cargas ligeras o moderadas, trabajos no críticos y situaciones donde la rapidez y la simplicidad sean prioritarias.
Nudo Simple

 

La Escalera con Vueltas de Galera, está construida mediante el Nudo de Galera, es una aplicación práctica y tradicional dentro del trabajo con cuerdas, especialmente en campamentos donde se desea construir una escalera en poco tiempo.

Estas escaleras pueden elaborarse con una sola soga, realizando vueltas de galera sucesivas a intervalos regulares —aproximadamente cada treinta centímetros— e intercalando estacas o varillas de madera que funcionarán como peldaños. Cada vuelta abraza la estaca y la mantiene en su posición gracias a la fricción generada entre la cuerda, la varilla y el propio cuerpo del nudo.

Sin embargo, la escalera hecha con una sola cuerda exige práctica y buen equilibrio por parte de quien la utiliza, ya que los peldaños tienden a girar ligeramente si la carga no es perfectamente vertical.
Por esta razón, se recomienda el uso de dos sogas paralelas, colocando las estacas entre ambas y realizando las vueltas de galera en los dos extremos de cada peldaño. Este método ofrece mayor estabilidad, facilita el ascenso y reduce el riesgo de torsión, sin perder la rapidez de armado.

La vuelta de galera trabaja principalmente por fricción y reparto de carga alrededor de un objeto cilíndrico. La cuerda no se bloquea sobre sí misma como en un nudo de tope, sino que se apoya contra la estaca.
Bajo carga vertical, la presión aumenta el rozamiento, impidiendo el deslizamiento. Al retirar la estaca, la tensión desaparece y el nudo se libera casi de inmediato, lo que explica una de sus grandes ventajas, la facilidad de desmontaje.
Basta con retirar los peldaños para que toda la escalera se desarme sin esfuerzo.

Comparado con otros nudos que podrían emplearse para este propósito, el nudo de galera destaca por su rapidez de armado y de liberación, cualidades esenciales en trabajos temporales de campamento. No obstante, debe considerarse que en ciertos tipos de cuerdas el nudo puede atascarse contra la varilla, dificultando su liberación. Por ello, conviene elegir materiales adecuados y evitar cargas excesivas o dinámicas.
La escalera con vueltas de galera no está pensada para trabajos técnicos de rescate ni para soportar grandes esfuerzos continuos. Nudo Simple

El Nudo Dinámico, conocido internacionalmente como Munter Hitch, Enganche Italiano o HMS, es un nudo funcional de aseguramiento que se caracteriza por permitir el control activo de la fricción directamente sobre un mosquetón, sin necesidad de dispositivos mecánicos adicionales.

El nombre Munter proviene de Werner Munter, guía de montaña suizo que popularizó su uso en el montañismo moderno.
En Europa se le conoce como HMS, sigla de Halbmastwurfsicherung, que se traduce como “aseguramiento de medio ballestrinque”. Ya que el principio del nudo recuerda al ballestrinque, pero adaptado para permitir un deslizamiento controlado y reversible bajo carga.

En español, además de Nudo Dinámico, se le llama enganche italiano por su amplia difusión en la escuela alpina italiana, donde fue adoptado como solución simple y eficaz para el aseguramiento y el descenso en situaciones donde no se dispone de equipo especializado.

El Nudo Dinámico se forma introduciendo un seno de cuerda dentro de un mosquetón de seguridad, generando dos curvas opuestas que se apoyan sobre el cuerpo del mosquetón. Estas curvas crean un sistema de fricción variable: al aumentar la tensión, la cuerda presiona contra sí misma y contra el mosquetón, incrementando el frenado; al reducir la tensión, el sistema permite el deslizamiento controlado. Desde el punto de vista mecánico, el nudo trabaja por fricción directa cuerda–metal y cuerda–cuerda, con un cambio activo del punto de apoyo según la dirección de la carga.

Una de sus grandes virtudes es que funciona de manera eficaz tanto con carga hacia arriba como hacia abajo, ya que el nudo se invierte automáticamente cuando cambia la dirección del esfuerzo.
Esta inversión suele sentirse como un pequeño tirón, pero no compromete el control ni la capacidad de frenado. Gracias a este comportamiento simétrico, el asegurador puede detener una caída importante sin necesidad de guantes, ya que el propio diseño del nudo disipa la energía a través de la fricción.

Para su correcta ejecución, se recomienda el uso de un mosquetón HMS, fácilmente identificable por su forma de pera, que ofrece un radio amplio para que las curvas del nudo trabajen sin pellizcar la cuerda. Aunque puede utilizarse con otros mosquetones de seguridad, estos deben ser lo suficientemente anchos para permitir el libre movimiento del nudo sin generar bloqueos indeseados.

El Nudo Dinámico puede emplearse tanto para asegurar a un escalador como para realizar descensos en rappel.
No obstante, cuando se utiliza para rappel, debe considerarse un método de emergencia. El contacto constante entre la cuerda y el mosquetón, así como el roce cuerda–cuerda, genera un desgaste considerable del material, especialmente en cuerdas modernas de núcleo dinámico. Por esta razón, su uso en descenso requiere entrenamiento previo y criterio técnico.

Un aspecto crítico en la seguridad del Nudo Dinámico es la orientación del mosquetón. Si la cuerda entra en contacto con la compuerta o el sistema de cierre, la fricción puede desenroscar el seguro o presionar la puerta, provocando la apertura accidental del mosquetón. Esto puede causar la deformación del nudo y la pérdida total de protección. Para evitarlo, el mosquetón debe colocarse de modo que la compuerta quede siempre en el lado opuesto al tramo activo de la cuerda.

Nudo Simple

El Nudo de Bandola, también conocido como Simple Encontrado, Nudo de Cinta, Unión de Anillo, Simple Cosido o Nudo de Agua. Su principio constructivo parte directamente del nudo simple, pero aplicado de forma encontrada, es decir, realizado por dos cabos que recorren exactamente el mismo camino en sentidos opuestos.
El término bandola proviene del uso tradicional en correajes, cintas y elementos planos que debían cerrarse formando un anillo continuo.

El nudo se forma tomando uno de los cabos y realizando con él un nudo simple sobre la cinta o cuerda. Posteriormente, el segundo cabo se introduce siguiendo el mismo trayecto del primero, pero en sentido contrario, cuidando que ambos filamentos queden paralelos, sin cruces ni torsiones internas.
Este nudo trabaja por fricción distribuida a lo largo de superficies planas, lo que explica su buen desempeño en cintas tubulares y su pobre comportamiento relativo en cuerdas redondas de bajo coeficiente de fricción.

Una vez formado, el Nudo de Bandola debe ser cuidadosamente “vestido”, alineando ambos cabos para que el contacto sea uniforme, y posteriormente ajustado aplicando una carga fuerte y sostenida, idealmente usando el peso del cuerpo.
Es imprescindible dejar colas de al menos 7.5 centímetros, ya que bajo cargas cíclicas el nudo puede experimentar un deslizamiento lento y progresivo de los extremos. Este comportamiento no suele ser abrupto, pero sí constante, razón por la cual se recomienda rematar cada cabo con un nudo de tope adicional cuando la aplicación lo permite.

Su resistencia al tensado continuo es elevada, lo que históricamente lo convirtió en un aliado confiable en embarcaciones, donde la humedad, la sal y las cargas prolongadas exigen nudos que no se aflojen espontáneamente. Sin embargo, esa misma cualidad tiene una consecuencia práctica: una vez sometido a cargas importantes, el nudo resulta difícil de desatar, especialmente en cintas sintéticas modernas.

En actividades verticales como la escalada y la espeleología, su uso ha sido ampliamente debatido.
Aunque durante décadas fue un estándar para cerrar eslingas de cinta, existen registros documentados de fallas asociadas no a la rotura del nudo, sino a su desplazamiento y apertura accidental al engancharse con bordes, salientes o irregularidades del terreno. Walter Siebert documentó varios accidentes fatales atribuidos a este fenómeno, lo que llevó a que en Alemania se le conozca de forma coloquial como Todesknoten, el “nudo de la muerte”. Esta denominación refleja más una advertencia técnica que una condena absoluta, pues el problema no es el nudo en sí, sino el contexto y las condiciones de uso.

Como evolución directa del Nudo de Bandola surge el ocho cosido, también llamado Ocho Encontrado, que sustituye el nudo simple base por un nudo de ocho.
Esta variante ofrece una mayor superficie de contacto, mejor resistencia al deslizamiento y, además, resulta considerablemente más fácil de desatar tras la carga, lo que la convierte en una opción preferida en sistemas modernos de seguridad. Nudo Simple

El Nudo de Remolque, es un nudo de anclaje concebido específicamente para fijar una línea a un eje u objeto tubular cuando se requiere arrastrar o remolcar, como ocurre en situaciones de emergencia con un automóvil.
Su nombre describe directamente su uso más común, aunque desde el punto de vista técnico se trata de una variante del Anclaje de Revés, adaptada para trabajar en espacios reducidos y con cargas importantes.
La estructura del Nudo de Remolque se caracteriza por necesitar únicamente una vuelta completa de la cuerda alrededor del eje, lo que facilita su colocación en puntos de difícil acceso.

A pesar de esa simplicidad inicial, el nudo final es doble, lo que incrementa la seguridad y el control de la carga. Esta combinación de rapidez y firmeza explica su valor práctico en maniobras reales.

Para formarlo, la cuerda rodea el eje y el lazo resultante se desplaza hasta quedar libre de salientes, bordes o partes móviles del vehículo. Esta precaución es esencial, ya que evita roces indebidos y reduce el riesgo de que el nudo se enganche o se deforme bajo tensión. Una vez colocado en una posición segura, el sistema se completa tradicionalmente con el chicote dando dos vueltas dentro del lazo y rematando con un As de Guía, ideal para transmitir la carga de tracción.

El Nudo de Remolque trabaja principalmente por fricción alrededor del eje, mientras que el remate cumple la función de asegurar la posición alcanzada.
Ashley señala que, si en lugar del As de Guía se utiliza un Midshipman’s Hitch, el conjunto resulta menos propenso a atascarse después de haber soportado una carga prolongada, lo que puede ser una ventaja cuando se prevé la necesidad de desatar el nudo con rapidez una vez concluido el remolque.

Este nudo pertenece a la familia de los llamados nudos de eje, empleados cuando el punto de anclaje es difícil de alcanzar o cuando se requiere un margen adicional de seguridad. Su diseño permite trabajar con control incluso en situaciones improvisadas, siempre que se respeten sus límites y se aplique sobre objetos tubulares adecuados. Nudo Simple







Añadir comentario acerca de esta página:
Tu nombre:
Tu mensaje: